lunes, 12 de enero de 2009

CUESTIÓN DE ACENTO


¿En manos de quién estamos?¿Qué demuestran nuestros dirigentes?¿Y las nuestras? El Parlamento parece con frecuencia una clase de ESO. Su índice de absentismo, depende de las horas, es insultante; la falta de atención de los presentes es indigante; las faltas de respeto son bochornosas; las descalificaciones e insultos son la triste tónica del día... Y estudiaron -o, al menos, eso dicen sus currículos- en el antiguo BUP.Una nueva nuestra de la inteligencia de nuestra clase política es la reciente intervención de la parlamentaria Nebrera, del PP, en la que se burla del acento andaluz. Seguro que en su cerebro aún reverberan los ecos del pleistoceno, cuando se decía que el acento correcto era el de Valladolid -y ella no es de allí, precisamente-. Debería haber avanzado algo y haber visto que hoy la RAE habla de que en español no hay una única norma de pronunciación correcta -pues condenamos a todos sus hablantes, excepto a 20 millones, a ser unos completos analfabetos lingüísticos-. En los libros de la ESO, al menos viene así. Si el Parlamento es una clase de ESO y ellos hacen unas leyes educativas que cambian más que los precios de la gasolina, al menos que se lean los libros adaptados a su nivel -y, si es necesario, que se les haga adaptaciones curriculares-.

1 comentario:

Pedro Ortuño dijo...

Um apretón de manos en un cine es el único recuerdo intenso que guardas de esa persona. Pero aún hay más. La pureza y la dulzura y aún hay más. La juventud y una complicidad sin pasado y sin futuro, inmersa en lo que no ha sido, dentro de lo posible tuvo una oportunidad. Recuerdas y recuerdo. Realmente lo recuerdo.

Nadie conoce aún este haiku:

Enhiesto aún.
Junto a Suzanne lúcida.
Fulgor de otoño.

portuno2@gmail.com